sábado, 29 de enero de 2011

Muchas cosas, decidí que la felicidad se esconde en las cosas más pequeñas del Mundo. Lo más pequeño. Si te subieras a un avión y al ir subiendo miraras a la Tierra, te daríass cuenta que realmente nosotros mismos somos diminutos. La cosa más pequeña... Es como cuando caminas por la calle, pensando, pensando en lo bueno y en lo malo de tu vida, en los problemas, en el futuro incierto, que no te das cuenta lo que está a tu alrededor, no ves los detalles, cosas que por ahí son importantes, pero las pasamos por alto. Son esas cosas, las que te brindan amor, las que no ves a primera vista, las que no esperas que estén allí, las más pequeñas. Entonces, también me di cuenta, que estuve toda mi vida deseando que las cosas me den felicidad, no la aceptaba cuando estaba, no le daba importancia, no me daba cuenta, deseaba lo que no tenía, me ponía mal por no tenerlo y, además, me obligaba a pensar que era lo único que me podía dar amor, felicidad... No se bien cómo explicarlo, pero, siempre quise que me diera amor, y cuando no lo recibía era todo un drama, no me daba cuenta de que había cosas más lindas, que estaban llenas de amor y felicidad para brindar al Mundo. No me di cuenta de que eras así y que yo era así.
Entonces, también me di cuenta que tengo que dejar de pensar. Pensar es malo. Lo que más felicidad brinda al Mundo es lo inesperado, lo que salga por si solo, lo que salga del "alma".
Creo que encuentro amor en muchas cosas, va, no sé..
El otro el colectivo se me estaba yendo y bueno, por una razón u otra, se dio cuenta de que lo corría y el chofer, paro. Me subí al colectivo, el chofer me sonreía, y con una sonrisa muy grande, le dije gracias. Eso fue hermoso. También fue hermoso porque, el chofer se dio cuenta de que lo corría porque, cuando me di cuenta de que se estaba yendo el colectivo grité y, bueno, yo siempre grito, por cualquier cosa, es involuntario, pero siempre, a las personas que yo tenía cerca les molestaba, me hacían sentir mal por gritar siempre. Mi chillido histérico. Pero, en esta ocasión, me sirvió, porque el chofer paró y, quiero decir, que el grrito fue involuntario, y el gracias también.
Otra vez que me puse feliz fue que, cuando iba a circo, tenía hambre, pero estaba en la parada del colectivo y estaba por llegar tarde, entonces corrí al quiosco y me compré unas Pepitos. El kiosqureo me atendió tan bien que sonreí mucho cuando me fui y dije gracias. Fue muy lindo.
Entonces me pregunté, ¿Porqué si todos somos humanos y somos de alguna forma "iguales" porque nos taramos como desconocidos, nos ignoramos y nos olvidamos del otro? Entonces me sentí una tonta al recordar cuando estás en el colectivo y alguna vieja te empieza a hablar y uno solo piensa en cuándo se va a bajar la puta vieja así deja de joder. Está haciendo sociales, me parece perfecto.
El otro día me asusté cuando pasaba por una puerta de un garage, estaba saliendo un auto, pero hizo un ruido con la chapa que salté, fue muy idiotamente idiota, pero un chabón que estaba adelante mio (era lindo) se empezó a reír (no a carcajadas, no me estaba cargando¬) y me dijo "ajjaj te asustaste noo?..." y no sé que mas y fui tan feliz, al no ignorarme y ser indiferente con los problemas de los demás.

Sigo pensando que mi vida es una mierda. Creo que tenés cosas más importantes por las que preocuparte. Definitivamente no estoy en la lista de tus prioridades, sino algo hubiera cambiado.

Fuck off

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